es de una rima y métrica sencilla, que versa sobre un tema recurrente en América Latina y los llamados países del tercer mundo: el trabajo infantil.
El yuntero es aquel que ara la tierra con una yunta de bueyes o animales de carga.
Su destino, del niño yuntero, no es otro más que ese, arar la tierra ajeno a toda tecnología moderna.
Es un poema melancólico, va narrando el escenario de la vida y expectativas de vida de quienes nacen, se dedican y "viven" del campo y para el campo.
Un poema donde se retrata la desesperanza, la pobreza, el hambre, el "destino manifiesto" de cada persona, el así es la vida porque así es la vida ya predestinada.
Al final, una luz de salida en una pregunta: "¿Quién salvará a este chiquillo
menor que un grano de avena?
¿De dónde saldrá el martillo
verdugo de esta cadena?"
Y la respuesta alentadora, aunque difícil de convertir en realidad:
"Que salga del corazón
de los hombres jornaleros,
que antes de ser hombres son
y han sido niños yunteros."
Realizado por: Cristina
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